Danae Tapia’s Business Empire – Marzo 2022

Un viaje a Nueva York
en medio de la lucha contra el cinismo
para volver a la magia,
me ayuda Mariana
desaparezco completamente
y me entrego a la fascinación.

La CIA nos dice que hay que odiar al ruso,
al hombre sobreviviente que se opone al declive occidental,
al hombre al que no le enseñaron a ser débil,
al hombre que toma una responsabilidad.

(Qué risa viajar a Estados Unidos y que un paco del aeropuerto se haga el detective para ver si te queris quedar ilegalmente VIERAI LAS GANAS QUE TENGO DE VIVIR EN ESTE BASURERO)

Este mes aprendí un poquito más sobre Andy Warhol, me gustó su vinculación con temas como los negocios, el Test de Rorschach y el arte religioso. Me hace pensar en cómo mi propio arte podría intersectar con esos asuntos, por el momento se me ocurren las artes divinatorias, el arte comunista, el arte religioso. También le he dado muchas vueltas a la incorporación de palabras en obras de arte, cómo siempre me ha parecido una manifestación de la poca capacidad de expresarse fuera de lo lingüístico, algo así como una salida fácil. A la vez, las palabras son prácticamente lo más importante que tengo. Pienso en las letras de canciones, la poesía más importante de mi vida, dispositivos literarios de características oraculares también. Me dediqué a reflexionar sobre todas estas cosas en un hotel muy lindo en Harlem propiedad de una señora japonesa que me dio un trozo de la torta más rica que he comido en mi vida, una obra de arte.

Qué entretenido que es jotear,
di una clase magistral en el Little Italy del Bronx,
luego con Selma fuimos a un speakeasy
y escuchamos jazz en el lugar donde Billie Holiday nació.

Cuando vuelvo a casa, con expectativas y emoción,
me entero que los mapuches le han disparado a la ministra del interior,
y debo ver a mucha gente tonta ¡Cuánta frustración!
En una línea paralela, con mi amiga Sonia, apenas podemos contener el horror.
El Javi insiste que estamos en la decadencia de occidente ¿Tendrá razón?
Concluimos que son procesos muy largos y que poco podemos hacer, derrotismo y desolación.

Al día siguiente me suben el sueldo, trato de estar más alegre. El horóscopo me dice que enfrente las cosas de mi vida espiritual que me dan temor. Dice también que mantenga la calma, pero la astrología no entiende que me cuesta demasiado no ser pesada con la gente que me cae mal, especialmente con el hombre más desagradable de Eendrachtsweg. Y leo una especie de autoayuda que no sé si sirve, creo que me es más útil Marta Brunet, Stephen King, encarnaciones de la verdadera vida espiritual. Con los cuentos de Brunet siento ganas de volver a Chile. Me pasó en particular con una historia sobre viejas que tienen su casa con adornos muy cuidados. Me recordó a la Tita y a mi bisabuela Blanca. El problema, evidentemente, es que la historia se desarrolla en un Chile que ya no existe y, en consecuencia, un Chile al que no se puede volver. También vi la película del juicio de Juana de Arco de Bresson y era tan obvio que Juana de Arco soy yo.

Me quedo con la criptología de Twombly, con Waters haciendo una película en un día sobre una noticia que pasó ese mismo día. Con el humor de Charlie que se queda en la casa y vemos rutinas de Jim Carrey, le cuento de mi frustración por estar en una residencia artística con una mujer que quiere hacer un modelo 3D open source de su vulva y él me dice con su acento de la BBC “that idea is like a parody” y sólo escucharlo me da risa ¿Cómo sería la vida sin estar atrapada todo el rato? Sin sentirse medio paranoica, híper vigilante, pensando permanentemente que la gente es tan demandante. Las ganas de que te dejen sola que conviven con la certeza de que hay que vivir en sociedad. Quizás solo tengo que pensar en esto:

Un poquito de miedo – Febrero 2022

Me seleccionaron para el programa de bellas artes más prestigioso de este país y me emociona, me da orgullo, pero también un poquito de miedo. Un poquito de síndrome del impostor.
(Extraño al Javi, el hombre más hermoso el mundo, todo lo mío es para él)
O sea ahora tendré que ser artista profesional. Si eso va a pasar tengo que volverme loca, na de weás para quedar bien.

Los 2010s fueron exactamente así
Y Bill Gates es un nerd
Cosas que me hacen soñar con esa mujer bonita de la que me pongo tan celosa.
La sombra.
Yo misma
y mi relación con los hombres de quienes amo tener su atención.
Arte, arte,
arte es el final de La Fiera cuando el Echaurren le dice a la Catalina Chamorro “yo hice todo lo que tenía que hacer”
y después tener pena pensando que hubo dos personas y que cada uno hizo sólo la mitad de lo que tenía que hacer.
La ebriedad con los artistas europeos que me quieren, las ideas excelentes que me dan ¡Cuánta suerte! ¡Qué irreal!

Pero también este es otro mes en el que odio trabajar, otro mes de sentir asco de la plata que la CIA invierte para desestabilizar al mundo. Me acordé de cuando fui a Budapest, uno de mis primeros viajes de trabajo, yo y mis amigos estábamos embalados muy huasamente con aquello pero a la vuelta recuerdo haberle dicho al Cristóbal “no me quiero convertir en uno de ellos” y siento la necesidad de invocar esa posición nuevamente. No quiero convertirme en uno de ellos, no quiero ser como la ██████ █████, no quiero saber sus cahuines, yo soy más bacán, más cool, hay cosas más emocionantes esperándome allá afuera en el mundo.

Tengo un poquito de miedo, siento que está rara la vida y si bien no quiero cagarla también me da paja hacer estrategias para que las cosas funcionen como corresponden, fui donde el Hans a ver si se me pasaba esta sensación, quizás son las noticias y el contexto mundial horrible. También puede tener que ver con los contenidos que consumo, como cuando el Javi decía que le atrapaba leer libros que analizan problemáticas sociales que concluyen que todo es penca por muy acertados que sean. Como el libro que me leí sobre máquinas y ludismo. Mi gran acto de revolución radical al respecto fue desinstalarle la función de autocompletar a mis aparatos electrónicos. Wow, soy la Thomas Sankara de los millenials aproblemados. Escucho a lo lejos que en un departamento de acá hay gente cantando Adele a todo chancho, me da risa y pienso que mejor me voy a dormir.

Una bruja, una artista, una panadera – Enero 2022

Chile me cargó a los quince minutos tal como dijo el Camilo que pasaría, intentaron asaltarme, está todo feo, puro me cuentan historias sobre delincuencia. Es muy triste, ni siquiera me da rabia como me daban rabia las cosas pencas de Chile en el pasado. No sé como mi mamá saca fuerzas para vivir acá: las precauciones para no ser asaltada o violada cuando va al trabajo, la aberración de la subcontratación con la que tiene que lidiar, estar paranoica para proteger la casa. Realmente el país descrito en las redes sociales y los medios de comunicación es una burbuja. Anhelo llegar pronto a Castro y descansar profundamente, ojalá también que con los días me aproblemen menos estas cosas y que con mis amigos sepamos estar felices. A ti y a tus hueás estúpidas no te voy a pescar.

Tanto ruido que hay en Gran Avenida
la pieza en la que crecí
mis hermanos igual de locos que yo
¿Qué fue lo que pasó?

Hago una lista de las personas que quiero ver pero no sé si lo conseguiré. Tanta gente pasándolo como el pico. El Andrés tuvo que cancelar la cuenta de Criterion porque dijo que el delivery lo tiene gordo, alcohólico y pobre. Y ver cómo a tantos amigos se les frieron las neuronas por tanta marihuana. Mi mamá tiene en su velador una libreta donde escribe un texto que se llama Soledad. Meterse a redes sociales a ver el desfile de gente sin asunto. Vaya vertedero. En una reunión tuve que nuevamente contener mi rabia para no responderle una pesadez a un weón tonto. Me costó pero después de unas horas supe que había actuado con sabiduría. Me ayudó leer mi horóscopo del día y que dijera explícito que no me metiera en problemas, creo que ese es uno de los beneficios prácticos de la astrología y las creencias populares: te permiten pensar un dilema por un rato más y así reducir las posibilidades de hacer estupideces. De todas formas tengo rabia por tu realidad parvularia y tengo rabia porque es demasiado insoportable que en este país todos están adorando a los cuicos. Me he dedicado a llorar caleta. Certezas y sabidurías que me gusta tener: amo al Javi, prefiero estar con mi mamá que con mis amigos, sólo le quiero dedicar mi tiempo a gente obsesionada, apasionada, gente que no le tiene miedo a irse a la chucha, creo que esas personas son el Camilo y el Milton. Pensé en el concepto “legacy friends” y me dio pena. Odio que la gente tenga el pensamiento tercerizado. Mi mamá tiene la casa tan bonita, me gusta estar acá, me emputezco a veces con la ducha que funciona tan mal pero creo que es el único detalle. También estoy harta de la monotonía de esta realidad congozuela de Chile, me consume mucho ancho de banda mental, es una decisión extraña y difícil irse del país donde crecí pero ha sido la decisión correcta. El tío del Javi me fue a dejar a la casa en su auto roñoso y puta el weón simpático, estaba lanzado a pensar cosas locas y me pareció admirable que lo hiciera a pesar de ser viejo. Me afectó y me dio pena que estuviera en una situación en la cual gente de su propia familia le hincha las pelotas todo el día, creo que su historia es una enseñanza que quiero atesorar para no terminar atrapada en compromisos indeseables, para lograrlo creo que es importante tener sabiduría en los años de juventud y estar permanentemente atenta de no meterse en cachos y no permitir que te pasen a llevar. Me interesan los imanes. Sólo quiero estar con mi mamá y los animales. Y con el Javi obvio. Y con el Camilo y con el Milton. De todas formas tengo terror de que mi test de corona virus salga positivo y no poder volver a Rotterdam. Echo de menos mi casa, nuestro universo con el Javi que está construido bajo las lógicas de la paz y la tranquilidad. Gran Avenida tiene prisa y tiene calma. Amo al Andrés, amo al Camilo, estoy demasiado agradecida de que me quieran. El Cristóbal me fue a ver, también lo amo. Fue tan fuerte el momento en que el Milton me abrazaba como a las cinco de la madrugada y me decía que yo era talentosa y que tenía que escribir, le pregunté si me lo decía en serio y me respondió que obvio que sí. Lo quiero tanto.

¿Cómo se deja de tener pena?
Donker en licht.

En mi último día en Chile me doy cuenta de lo mucho que voy a extrañar a mi mamá, me dan ganas de llorar cuando me dice “mi princesa”.

Las dificultades vitales encontradas generalmente en una mujer derivan de la identificación inconsciente con el ánimus, o de su proyección en la pareja, lo que genera un sentimiento de desilusión respecto de la persona real.

Vi Kiki’s Delivery Service y aprendí que al ánimus hay que salvarlo porque pende de un hilo que está atado a un globo aerostático que se desinfla delante de toda la ciudad. El ánimus te invita a unas fiestas pero tú lo rechazas (¡Cuántas veces me ha pasado eso!). El lenguaje en común con los animales se pierde y hay que aprender a volar nuevamente. Soy una bruja, soy una artista, soy una panadera ¡Que viva la vida!

Me Buscas Todos los Días – Diciembre 2021

Qué excelente que estuvo
el partido fue una locura,
me estaba riendo en un devaneo
pensando en ti.

Comidas chilenas deliciosas
y el actor Francisco Melo.
Veintidós espejos se aproximan
con entusiasmo y talento.

A la droga del consumo le digo no.
La sombra no soy yo, no, no.
Controlaré mi situación
en medio de estas nubes que se mezclan
la belleza se me confunde
pero debo pagar la deuda.
Quizás nunca seré la mejor
mas los días los comenzaré con
Buenos Días Señor Sol.
Y un beso para todos.

Málaga
Hermosura
El hombre que más me quiere
Me cuida
Y me enseña que
EL ANCHO DE BANDA ES LIMITADO

Drogarse y perderse,
otra vez involucrarme demasiado,
estar a punto de perder el control
pero 1636 me mantiene el corazón enderezado.

Como siempre, extraño a David Graeber,
mientras recibo lo que me hace sentir más sucia.
Me tomo un tren a La Haya y mirando por la ventana me pregunto:
¿Quién me podría ayudar para que todo esto tenga un poquito de sentido?

<3

Comuna de El Bosque

quisiera hacer un elogio
de la inmundicia, la miseria, la droga y el suicidio:
yo, poeta marxista privilegiado,
que posee instrumentos y armas ideológicas para combatir

-Pier Paolo Pasolini

Febrero – Fascination vertigineuse et distanciation intelligente

«Finally, it does not involve a future with the unfolding of time and its uncertainties, or anyway its successive moments. It is not a successive time but a sort of immediate time, gathered up into a point, which must make one consider that all the worst misfortunes of the world, which will happen to you anyway, are already present. They are imminent with regard to the present you are living. You see then that it is not at all a case of thinking about the future that is an exception to the general mistrust of thinking about the future. In reality, within this mistrust, it is a nullification of the future by making everything possi­ble present, if you like, in a sort of present test of thought. We do not start from the present in order to simulate the future: we give ourselves the entire future in order to simulate it as present. It is therefore a nullification of the future».
-Michel Foucault, The Hermeneutics of the Subject (clase del 24 de marzo de 1982)

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Diciembre 2018 – la que puede puede y yo puedo

“No quiero una familia nueva, no quiero otra familia, las familias son un asco”
-Kevin McCallister

“The moral of the tale is this: whoever allows himself to be whipped, deserves to be whipped”
-Leopold von Sacher-Masoch, Venus in Furs

“And we can feel shame at being human in utterly trivial situations, too: in the face of too great a vulgarization of thinking, in the face of TV entertainment, of a ministerial speech, of ‘jolly people’ gossiping. This is one of the most powerful incentives towards philosophy”
-Gilles Deleuze, Negotiations

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Esta noche sólo cantan para mí – Concierto de La Casa Azul en Madrid

«La vida y los sucesos que se desplegaban ante mí sin tener nada que ver conmigo, y en lugares ajenos a mí, pero que sin embargo atraían mis sentidos, encajaban en mi definición de ‘cosas trágicas’.»
Confesiones de una máscara – Yukio Mishima

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Una planta estuvo a punto de morir

Este año he tenido que viajar mucho y apenas he estado en mi casa. Es octubre y creo que desde principio de año no he pasado un mes completo en Santiago.

Cada vez que vuelvo encuentro que mi pieza tiene olor a encerrado, a veces me doy cuenta que alguien durmió en mi cama pero no me alcanzo a enojar.

Sí me da lata cuando veo que mi ficus está decaído porque nadie lo ha regado. Soy insistente con el Milton para que lo riegue pero sé que nunca se acuerda. Me dice que sí pero esas hojitas caídas no mienten.

No quiero que se muera el ficus. Lo compré en el Homecenter cuando recién me estaba mudando al departamento con el Milton y los primeros meses no lo cuidé nada porque no sabía cómo cuidar cosas. Un día lo vi casi muriendo, una rama sola y cuatro hojas amarillas que apenas se sostenían. Rodeado de zapatillas y calcetines huachos. Me di cuenta que no le llegaba el sol nunca, que lo tenía en una esquina oscura porque me lo imaginaba como un adorno, no como un ser vivo que necesitaba la luz.

Desde ese día lo empecé a cuidar. Y la verdad es que no era tan difícil, un ficus no es una planta especialmente delicada. Solo lo empecé a regar todos los días y lo puse en una mesa al lado de la ventana.

Las hojas no tardaron en salir.

Después aprendí que el lado de la planta que daba a la ventana tenía hojas más bonitas que el lado que daba a la pieza. Entonces empecé a darlo vuelta seguido de manera que creciera parejo.
Un día me dio la impresión que el ficus estaba creciendo con menos velocidad, que se estaba incluso quedando estancado. El Javi me dijo que una buena idea podría ser cambiarlo de macetero a uno más grande y fue santo remedio. Como siempre, el Javi estuvo ahí para despejar todas mis dudas y el ficus crecía y crecía. La ramita muerta de veinte centímetros era un pequeño árbol frondoso que media más de un metro.

El ficus tenía vida y era una vida desbordada. Las ramas empezaron a crecer para todos lados y, debido al peso, la planta iba perdiendo altura. Se me ocurrió sacar unas cintas de mi costurero y amarrar las ramas víctimas de la gravedad para que quedarán más próximas a la rama central y apuntando en una diagonal hacia el cielo. El desborde lo estaba dirigiendo yo y mi huella eran pedacitos de género de color.

Cada vez que me despierto en mi pieza es porque me llega el sol en la cara. Me gusta despertar con la luz del día. Las hojas del ficus gigante hacen una sombrita y se ve tan lindo. Quiero despertarme todos los días mirando esa imagen.