Feminist essentials <3

Mi amiga Daniela, neurocientífica brillante, me pidió hace unas semanas recomendaciones de literatura feminista. Me emocioné con la petición y con la humildad de mi amiga. Sentí que a veces me pongo tan perdida en sofisticaciones filosóficas que se me olvida lo más básico: todas esas autoras fantásticas gracias a las que estoy donde estoy.

Así que pongo acá las recomendaciones que hice para que no se me olviden nunca <3

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Neovanguardia en Ases Falsos

Un muy querido amigo, de quien respeto mucho su opinión respecto a la música, me comentaba el otro día lo decepcionado que se ponía cuando en canciones de Ases Falsos que iban de lo más bien aparecía una mención fea contra la tele o los empresarios. Su argumento era relacionado con la fonética de las palabras y de cómo se hace incómodo que en medio de una canción se diga «la tele».

Eso mismo pensaba yo (de hecho a veces todavía lo pienso) al escuchar el primer disco de Ases Falsos, Juventud Americana, al principio no me cabían bien en la cabeza las letras como «los animales nunca se equivocarán» o «le fui agarrando el gustito». Simplemente porque son frases súper feas que da cosita cuando uno las escucha sobre todo en una canción.

Pero no sé lo que pasó entre medio y ahora me encanta Ases Falsos. Hoy entiendo que ese estilo de escritura es una decisión híper deliberada y que claramente es en gran parte lo que los ha hecho destacar y evitar que se conviertan en un nombre más del cementerio de las bandas de rock chileno que dan sueño.

Pensar en estas letras como transparentes y miméticas con la realidad permite que reflexionemos sobre el rol de la subjetividad en el arte e incluso hacer un vínculo con las últimas neovanguardias.

En una primera instancia podríamos pensar que Cristóbal Briceño, el compositor detrás de Ases Falsos, escoge su estilo de escritura para lograr un impacto y llamar la atención en medio de las cosas bonitas que uno podría esperar en la música popular.

O podemos adoptar una mirada en la que el proceso de escritura es menos intrincado y la técnica de Briceño es tratar de mantener una mímesis con el devenir de la vida neoliberal en este caso. Por ejemplo cuando en Búscate un Lugar para Ensayar dice «pongo el caso de una marcha» nos enfrentamos a una frase que podría decir cualquier amigo en algún carrete en casa mientras se discute el tema de la protesta social. No hubo sutilezas, no hubo figuras literarias para enmascarar esa proposición. No hay respuestas para la búsqueda de un sentido porque el sentido estuvo y está en cada oportunidad en que alguien medio entonado en una reunión social te dice «mira, pongo el caso de una marcha…».

Cuando esto ocurre, la obra de arte te interpela de una manera completamente diferente. Excede lo que damos por entendido que tiene que ser una canción. Y en un sentido profundamente benjaminiano y neovanguardista, ubica al artista y a su obra en una posición evidentemente política al desafiar la institución del arte subvirtiendo sus propias reglas, en este caso las de la estética fonética.

Considerando lo anterior, es posible que Ases Falsos sea un gusto adquirido, en el que los talibanes de la música como yo misma tenemos que desprendernos de prejuicios y participar de lleno en el acto literario-político al que las obras de Briceño invitan.

 

Participación en Tú no Existes: Primer Encuentro de Pensamiento sobre Astrud

Felipe Mardones me invitó a participar en un evento irresistible, el primer encuentro de pensamiento para discutir las ideas de Astrud, una de mis bandas favoritas.

Quedé muy satisfecha con los resultados y las interacciones con quienes participaron ¡Hasta prensa tuvo!

Mi presentación está disponible en este link y el resumen es este:

Este texto constituye la seguramente primera lectura de inspiración marxista sobre la obra de la banda catalana Astrud, particularmente la canción Tres Años Harto del disco Mi Fracaso Personal.

Quiero presentar un análisis en torno al trabajo en la sociedad contemporánea considerando el concepto de División del Trabajo acuñado por Karl Marx en El Manifiesto Comunista complementado con la crítica a la condición obrera de Simone Weil. Esta literatura proveerá al texto de un marco teórico que señala un camino que nos permitirá entender mejor las narrativas de la juventud ante el fracaso en las actuales sociedades capitalistas en las que el éxito es la vara con que se mide la experiencia personal. Un éxito que omite lo colectivo y previene de la reflexión crítica respecto a las grandes preguntas de la humanidad.

Finalmente espero proponer guías para develar los vicios que nos mantienen encerrados en la circularidad de la vida capitalista, reivindicando la voluntad, la identidad obrera y la intelectualización de esta última desde una perspectiva colectiva. Atendiendo a estas observaciones podríamos trazar una vía hacia la dignidad en la vida diaria.

afiche

participantes

Nubes y desrealidad

Imperceptibles las nubes se mueven y van a chocar

PAF suena el choque que es mejor ignorar y seguir en lo propio porque mal que mal has estado una canción entera dialogando íntimamente con uno de los hombres más atractivos de Chile.

El discurso amoroso opera con la existencia de nubes, nubes que ensombrecen el humor igual que la menstruación pero que con honestidad se soportan sin destruir la fantasía que se arma alrededor del romance. Porque la opción de escapar abre paso al enfrentamiento con el mundo atónito, al enfrentamiento con la desrealidad de llamadas telefónicas que no llegan, tiempos muertos y arrepentimientos. El mundo está petrificado para el que se enamora y no se puede soñar. Es mejor entrar a la alucinación, perdonar, ser invisible, dejar guiar por la luna nuestra frágil dirección. El resto es vanidad.

«Hay sin embargo nubes más sutiles; todas las sombras tenues, de causa ligera, incierta, que pasan por encima de la relación, cambian la luz, el relieve; hay de repente otro paisaje, una ligera embriaguez negra. La nube entonces no es más que esto: algo me falta«.

Todo lo anterior es para decir que quiero bailar esta canción con un chiquillo bonito y que al final nos demos un beso y que no importe nada.

Anotaciones de Roland Barthes – Fragmentos de un Discurso Amoroso, los apartados DESREALIDAD y NUBES